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Bolivia: La vasectomía apenas se abre paso

La Paz, julio.-¿Te harías una vasectomía? La respuesta es una risa nerviosa y luego, más seriamente, Gabriel dice que no, aunque ya tiene dos hijos y dos hijas con tres parejas diferentes.

Otros varones, en cambio, han optado por este método anticonceptivo seguro, simple y definitivo. Pero les avergüenza hablar de ello, porque temen que se ponga en duda su ?hombría?.

?Es que en Bolivia, al igual que en muchos otros países, el machismo es alto?, sostiene a SEMlac el subdirector del hospital materno infantil Germán Urquidi, de Cochabamba, Jaime Guevara.

Pero también están los que han superado sus prejuicios, aunque en la intimidad de su familia. Es el caso de un abogado de 43 años que se hizo la vasectomía hace 12.

A condición de mantener sus nombres en reserva, su hijo cuenta a SEMlac que la decisión la tomaron sus padres cuando tenían una niña y un niño. La ligadura de trompas era una opción, pero su papá la descartó pensando en la salud de su esposa.

Todo resultó perfecto, salvo que la pareja no siguió la recomendación de usar preservativos en sus primeras relaciones sexuales después de la vasectomía y nueve meses más tarde llegó su tercer hijo. Hasta que el semen quede sin espermatozoides puede transcurrir alrededor de un mes y medio incluso.

Muchas ventajas, pocos valientes

Gabriel no piensa tener más descendencia, pero igual descarta este procedimiento, aunque sabe que muchas mujeres consideran que esta decisión es una demostración de madurez, responsabilidad y respeto hacia la pareja.

La vasectomía es un procedimiento quirúrgico simple, que dura de 15 a 30 minutos y no conlleva riesgos ni dolor. La persona puede irse a su casa en una hora y tener relaciones sexuales en unos tres días.

Consiste en amarrar y cortar los conductos que trasladan el esperma desde los testículos, para que no pueda mezclarse con el semen. ?Así la eyaculación no llevará espermatozoides, impidiendo el embarazo?, según la página Web de Marie Stopes International Bolivia (MSIB).

En la ciudad de La Paz, en uno de los centros de MSIB, una organización especializada en salud sexual y reproductiva, el procedimiento cuesta unos 57 dólares, mientras que el costo de una ligadura de trompas, que es una mini cirugía, es de 21 dólares aproximadamente.

La diferencia se debe a que MSIB no tiene personal fijo para las vasectomías, pero sí para las ligaduras, lo que disminuye costos.

A pesar de esas ventajas, todavía son pocos los varones que optan por este procedimiento, afirma a SEMlac Ramiro Claure, de MSIB. No obstante, cada vez más hombres piensan que las mujeres no tienen que cargar solas con la responsabilidad de la planificación familiar.

La organización comenzó a trabajar en la ciudad de Santa Cruz hace 14 años, pero recién en 2006 incluyeron, entre sus servicios, la vasectomía. Ese año tuvieron de una a dos solicitudes por mes.

En 2008 la cantidad subió a 41 en los seis centros que tienen en el país. Sin embargo, en ese período realizaron 2.600 ligaduras de trompas. Hasta junio de este año ya registraron 107 vasectomías.

Con la mira en las mujeres

Una nota de prensa de la Cancillería del Estado Plurinacional de Bolivia señala que en el Día Mundial de la Población, que se celebra el 11 de julio, ?es altamente decisivo que mujeres y familias obtengan información y servicios de salud reproductiva, incluidos los de planificación familiar?.

Esta afirmación le da la razón a Claure, quien considera que, además del machismo, pocos hombres se sienten corresponsables de la planificación familiar porque ?históricamente?, y también desde el Estado, la carga ha recaído sobre las mujeres.

Esto se refleja en la escasa oferta de servicios, para que los varones puedan acceder a métodos anticonceptivos.

El ginecólogo Jaime Guevara corrobora lo anterior al señalar que, por ejemplo, el Seguro Universal Materno Infantil (SUMI) cubre la ligadura de trompas. Esta cirugía se aplica a entre un 10 y 12 por ciento de mujeres que han tenido más de tres cesáreas, ya que pueden sufrir ?ruptura uterina?.

A estas mujeres las van ?mentalizando? durante el tratamiento prenatal, mediante atención psicológica, para que el personal médico cuente con la autorización, a fin de proceder a la ligadura de trompas durante la cesárea. Pero con los varones no se hace nada.

La tasa de fecundidad en Bolivia, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), era de 3,8 hijos e hijas en 2003, mientras que en el área rural la cifra se ubicaba entre cinco y seis. Según la organización, esa tendencia se ha mantenido en 2008.

En el hospital Germán Urquidi no se hacen vasectomías y Guevara, en su experiencia médica, sólo sabe de un par de casos de hombres que ?no tenían una vida familiar estable y querían evitarse problemas?.

Un perfil que ha variado

En general, el perfil del hombre que decide hacerse la vasectomía ha ido variando. Hace unos años era de nivel medio, urbano, con estudios universitarios, mayor de 30 años, casado y con cuatro o más hijos.

Ahora la edad está entre los 19 y 39 años, sigue siendo urbano, con estudios secundarios y universitarios, casado y con dos o más hijos. Sin embargo, MSIB ha atendido a algunos hombres solteros y a otros del área rural.

En el caso de las mujeres, la mayoría de las que deciden hacerse una ligadura de trompas corresponde a la clase media baja.

El esposo de Mónica responde a ese nuevo perfil. Él decidió hacerse la vasectomía apenas nació su segundo hijo, que ahora tiene cinco años, a pesar de las críticas de su familia.

Incluso ella trató de disuadirlo, pero ahora está convencida de que su marido tomó la decisión correcta, ya que su vida familiar y, especialmente, su vida sexual son inmejorables.