Pedofilia clerical

Beneficiaron con prisión domiciliaria a un cura acusado de abuso sexual

Según el dictamen del juez Arturo Dumón, Juan Diego Escobar Gaviria deberá permanecer en la Casa Padre Lamy, dependiente del Arzobispado de Paraná.

Imagen : eldiario24.com.ar
Imagen : eldiario24.com.ar

El juez Arturo Dumón benefició con prisión domiciliaria al cura colombiano Juan Diego Escobar Gaviria que está acusado de abuso sexual de menores en la provincia de Entre Ríos. Según el dictamen, el sacerdote deberá permanecer en la Casa Padre Lamy, de Oro Verde, que depende del Arzobispado de Paraná.

La decisión la adoptó el integrante del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú, adonde los abogados Milton Urrutia y Juan Pablo Temón, defensores de Escobar Gaviria, habían presentado una apelación contra la prisión preventiva por 20 días dictada el jueves último por el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta. El imputado se encontraba alojado en la Unidad Penal de Victoria.

Ahora, el cura no podrá salir de Oro Verde sin autorización judicial y deberá presentarse dos veces a la semana ante el fiscal Federico Uriburu, de Nogoyá. El control de sus movimientos será exclusiva responsabilidad del arzobispo de Paraná, monseñor Juan Puiggari. A su vez, no podrá tener ningún tipo de contacto con posibles víctimas ni familiares de estos, ya sea en modo individual o a través de terceros.

Tras una audiencia, el juez Dumón consideró que no había peligro de entorpecimiento en la causa que investiga la justicia de Nogoyá a partir de la denuncia por abuso a un nene de 11 años. Aún con el beneficio de la libertad, el cura no podrá volver a Lucas González, población de 4.500 habitantes del departamento Nogoyá, en el centro de Entre Ríos, ni ejercer como sacerdote ya que mientras continúe la investigación judicial tiene prohibido oficiar misas en público.

Un menor supuestamente abusado en Entre Ríos por el cura colombiano brindó un fuerte testimonio en Cámara Gesell. La madre del menor, llamada Silvia, dijo que “el padre lo llamaba y lo hacía sentar frente a una computadora, tocándole partes íntimas y tocándose él, mientras le leía la Biblia y escribía”.