Tabaré Pereyra

Banco Credicoop: un despedido por reaccionar ante un caso de violencia de género

El viernes 28 despidieron a Tabaré Pereyra, delegado de la Junta Interna del Banco Credicoop, por reaccionar al ver al ex esposo de su actual compañera, Verónica Villamarín, quien ejerció durante años distintas formas de violencia, incluida la física, contra ella. Los tres trabajan en el mismo lugar y el banco desoyó los pedidos de traslado que venían realizando hace tres años.

Imagen : iProfesional

Villamarín tiene 18 años de antigüedad en la sede Centro del Banco Credicoop y también es delegada sindical. En diálogo con Notas, exigió la reincorporación de su pareja y compañero de trabajo, alegando que el banco, con su inacción, generó un contexto donde una situación como la que ocurrió era posible.

Tabaré Pereyra trabaja hace 10 años en el mismo banco. Según contó a Notas Villamarín, “tiene una conducta y un legajo intachable, libre de sanciones”. El viernes pasado fue despedido tras romper el DNI del ex esposo de su actual pareja cuando fue a hacer un trámite en la caja de la sucursal.

“Vivimos situaciones de violencia y provocaciones constantes en la vida privada por parte de esta persona”, aseguró la trabajadora, y detalló que hace tres años vienen pidiendo a Recursos Humanos que lo trasladen para evitar “cruzarse todos los días, en la puerta, en el horario del almuerzo, todo el tiempo”.

“Veníamos pidiendo que el banco tome cartas en el asunto para prevenir cualquier situación que se pueda dar, que es lo terminó pasando”, indicó. Y agregó que las “situaciones de violencia y provocaciones que ocurren en la vida privada empezaron a suceder en la vida laboral porque trabajamos los tres a menos de 50 metros”.

En relación al contexto, indicó que “se tiene que entender que también las familias son afectadas por la violencia de género”.

Ni ella ni Pereyra justifican la reacción. “Uno entiende que tiene que mantenerse siempre en sus cabales y que no puede devolver violencia con más violencia”, afirmó, “pero hay momentos de debilidad”. Esto es lo que pasó con Tabaré, “cometió un error”. “Creo que no pudo dimensionar en el momento lo que iba a suceder después. Fue un momento de arrebato”, dijo.

“El banco tomó esto como una mancha al nombre de la institución, como si se estuviese agraviando a la entidad y no consideró el contexto”, planteó Villamarín que agregó que el Credicoop ignoró reiterados “pedidos de ayuda”.

Por último, contó que “casualmente” el traslado para el agresor y la oferta de ayuda legal gratuita llegaron después del despido de Tabaré Pereyra.

“Pedimos la reincorporación de Tabaré como empleado del banco. Y queremos que estas situaciones se consideren, y que el banco tenga políticas de prevención en cuestiones de violencia de género”, concluyó la delegada.