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El caso de Jano, separado de su madre por una falsa teoría

Aumentan los casos de chicos alejados de madres que denuncian violencia

La historia del pequeño Jano -quien acaba de cumplir 6 años-, separado hace casi 90 días de su mamá, forma parte de una movida judicial que no da apoyo a mujeres que piden ayuda y luego las castiga.

Imagen : Diario Popular

Jano cumplió días pasados 6 años, pero por primera vez en su vida no pudo festejarlo junto a su madre porque una jueza de La Matanza dispuso una medida de alejamiento que los mantiene separados desde mayo.

Para cumplir con su horrendo fallo, la magistrada retiró al chico de su jardín de infantes con intervención del Grupo Halcón y el pequeño sufrió una crisis nerviosa que derivó en una internación.

 Desde entonces, no se vieron ni un sólo minuto.

El caso es gravísimo, pero también paradigmático de un esquema judicial que tiene centenares de expedientes similares en todo el país, con mujeres que intentan proteger a sus hijos de la violencia machista y terminan padeciendo la reacción virulenta de fiscales y magistrados, incluso aplicando con absoluta impunidad teorías inexistentes y rechazadas en todo el mundo.

Durante la jornada de hoy, desde las 10 horas y frente al Municipio de La Matanza, estará presente Valeria Sainz Moreno, madre del pequeño Jano, quien reclamará una urgente restitución, en el marco de una conferencia de prensa en la que estará acompañada por Nora Cortiñas (Madre de Plaza de Mayo), Nora Schulman (Comité de Seguimiento de los Derechos del Niño), Norberto Liwski (DNI- Defensa del niño internacional), Liliana Hendel (Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina), Pablo Pimentel (APDH Matanza), entre otros.

En diálogo con DIARIO POPULAR, Valeria contó que “la idea de la jornada es pedir la restitución urgente de mi hijo, de quien me separaron el 10 de mayo, mientras a él siguen sin escucharlo, porque desde el primer momento pide estar conmigo”, precisando que “es su derecho como ser humano y niño, sin embargo prevalece el castigo porque denunciamos violencia de género y pedimos ayuda a la justicia”.

La juez Petrona Martínez, titular del Juzgado de Familia 5 de La Matanza, decidió separar a Jano de su madre durante 90 días, en el marco de un castigo dirigido a la mujer porque se negaba al vinculo entre el pequeño y su padre biológico.

En le expediente aparece mencionado el inexistente Síndrome de Alienación Parental como argumento de la magistrada, ya que una médica del Hospital Italiano lo escribió en su informe tras la descompensación que sufrió el niño luego de ser retirado por la fuerza y con policías de su escuela.

“El nene lloraba, pedía estar con su mamá. La jueza interviniente mencionó que era un caso de SAP”, escribió la médica, delatando el uso de una teoría utilizada por pedófilos para intentar revertir las acusaciones en su contra y que fue desestimada incluso por la Organización Mundial de la Salud.

La orden de 90 días de restricción se termina el próximo miércoles 9 de agosto. “

Lo que pedimos es que lo escuchen a Jano. Que dejen de ignorarlo. El habla con sus amigos del jardín y a través de dibujos. Quiere estar conmigo. Tienen que respetar su decisión. Si la jueza Petrona no revierte esta medida, que al menos la justicia mande la causa a otro juzgado para que cumpla con la restitución”, dijo Valeria.

Los fallos que mantienen separados de sus hijos a madres denunciantes de violencias machistas no se detienen, en departamentos judiciales de todo el país.

“En muchas causas mencionan directamente al SAP, en otras utilizan sinónimos para decir lo mismo, que nosotras influenciamos a nuestros hijos para que digan que fueron golpeados, abusados o que nosotras sufrimos violencia. Los chicos no mienten. El daño que causa la utilización de esta inexistente teoría es terrible. Lo peor es que resulta muy difícil llegar a la instancia de denuncia, y cuando lo hacemos nos encontramos con un Poder Judicial que nos castiga. Y también a nuestros hijos. Necesitamos que el Estado diga basta, que las organizaciones civiles visibilicen cada vez más este drama que padecemos cientos de mujeres en el país. La mayoría ni siquiera contamos con la posibilidad de un abogado”, dijo una referente de la lucha contra la utilización del SAP, que pidió estricta reserva de identidad porque “cualquier cosa que diga puede derivar en que vengan a mi casa y se lleven a los chicos con la policía, como ocurrió con Jano y tantos como él, con sus madres en estado de terror”.