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Lic.Alicia Ramos/ Multisectorial de Mujeres De Salta

APORTES AL RECLAMO DE “LEY DE EDUCACIÓN INDÍGENA”

Las demandas contenidas en el Hashtag# NaciónWichí del viernes 11 de enero no son caprichosas, ni producto de una coyuntura. Las organizaciones sociales autoconvocadas en defensa del planteo de la comunidad de Misión Chaqueña respecto de la situación de su escuela primaria, resumen el reclamo por una Educación Intercultural que ya debiera ser una realidad en nuestra provincia.

Imagen : El Tribuno

La presencia de las/os hermanas/os wichí en el corazón del centro de nuestra ciudad, y el acompañamiento de colectivos y organizaciones que suscriben y apoyan sus reclamos, tiene fundamento, historia de lucha y demasiado tiempo de espera. Uno de los momentos de esa lucha fue el impulso de   instalar la educación intercultural mediante una decisión parlamentaria, que obligara al poder ejecutivo a rediseñar la administración de las escuelas con población aborigen por parte del poder ejecutivo.

Esto ocurrió hace más de 30 años, con la brisa democrática y esperanzadora de la institucionalidad post dictadura, con un proyecto de ley que impulsamos y tuvo media sanción por unanimidad en la Cámara de Diputados provincial. Había ingresado en 1984 como expediente Nº C 035 A/84, suscripto por los entonces diputados Sergio Sagia y Karin Mazzere del departamento Orán,  sancionado en agosto de 1985 siendo girado al Senado donde, lamentablemente, perdió estado parlamentario en virtud de la ley de caducidad. En el artículo primero la sanción determinaba que “los aborígenes de la provincia recibirán, en establecimientos educativos provinciales (hoy diríamos estatales) una educación basada en sus pautas culturales, mediante métodos bilingües de aprendizaje, que a esos efectos se denomina educación intercultural”.

Luego establece los requisitos mínimos que reunirá el órgano de aplicación de la ley. Es decir que incluye la creación de un organismo y delinea su constitución y funcionamiento. Establece sus finalidades, sus funciones y sus áreas de trabajo. Es interesante leer que la primera misión que se le fija al organismo es la recuperación de las formas educativas nativas y otra de las finalidades es la compatibilización de los fines y objetivos educativos interculturales con la política educativa provincial y nacional; y no es lo mismo acatar objetivos que consensuarlos. De aquí que la primera de las funciones enumeradas es receptar las necesidades, intereses y expectativas de las comunidades a que se refiere la ley y la segunda función es concertar en representación del estado las políticas educativas con dichos grupos.

La función siguiente es administrar el servicio educativo a las escuelas con población aborigen, y aborigen y no aborigen cuando ambas coexistan. Luego siguen las funciones pertinentes a las finalidades, como capacitar y perfeccionar a los docentes, implementar un plan de investigación sobre los mecanismos de aprendizaje de los alumnos, como elaborar e implementar un currículum apropiado…De acuerdo con tan importantes finalidades y funciones, la sanción establece como mínimo la integración de las siguientes áreas en un organismo específico: el área de administración escolar, el área de perfeccionamiento docente y el área de investigación.

Los fundamentos del proyecto son extensos y apuntan a introducir podríamos decir una fisura en la educación homogénea y por lo tanto injusta y no equitativa con las comunidades aborígenes. Habla de las consecuencias negativas de esa educación homogénea, también negativas de la imposición de la lengua oficial (planteando que un paliativo a ese obstáculo es la implementación de métodos bilingües incorporando la lengua oficial una vez adquiridas las habilidades curriculares básicas de los niños y niñas) y también las de imponer el currículum único entre muchos otros fundamentos.

Concluyendo, en el año 1985 ya se había visualizado el carácter integral del tratamiento que debían recibir estas instituciones educativas y se pensó que no podían tener la misma vara para su funcionamiento que el resto de las escuelas bajo estatuto. Hoy nos encontramos con una nueva confirmación de esta apreciación tan antigua de que no siempre se cumple la máxima: la escuela está por y para los/as alumnos/as; ellos/as son la razón y el objetivo de la existencia de la escuela. El “sistema” educativo debe garantizar su derecho a la educación, y también el derecho al ejercicio de la propia cultura.  Las reacciones espasmódicas, como inventar un cargo a una docente perteneciente a la etnia es, al decir de mi madre, “pan para hoy y hambre para mañana”…

¿Será porque dotar a esas escuelas de tratamiento pedagógico y administrativo acorde a sus valores y a las pautas de socialización de los/as alumnos/as podía dañar la estructura piramidal y burocrática del sistema, que no se convirtió en ley la propuesta de Educación Intercultural?

Pero la decisión de hermanas y hermanos aborígenes es el componente fundamental que abre esta vez la esperanza.

Aquí también vamos a decir ¡QUE SEA LEY!!

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