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Ana Mónica Vega: General Güemes

Sabe que regresó del infierno y llora, desconsoladamente, cuando lo recuerda. Es una de las millones de historias de vida trágicas en un país que, como éste, siempre expulsó a los pobres. Abandonada por el estado y la sociedad, logró redimirse, en algún momento, sólo porque ?la vida de grande la manejé yo?según afirma.

Huésped involuntaria del Hogar Cuna y el Instituto Rosa Niño de Isasmendi, a pesar de todo, encontró aquí el único hueco tibio que acunó su primera infancia.

De vuelta en lo que debió haber sido su hogar, no conoció, ni el bienestar ni el desarrollo armonioso, que los teóricos admiten en la definición de una infancia ?normal?. A los siete años, sin comprender, sin capacidad para consentir, comenzó la pesadilla que dejaría secuelas por el resto de su vida: el maltrato y el abuso criminal de parte de su padrastro.

Luego de años de abuso, de no ser escuchada y culpabilizada (¡a los once años!) dejó su casa y se convirtió en una niña de la calle. Policías, cirujas, inescrupulosos de toda talla, la introdujeron en el submundo del alcoholismo, las adicciones y la prostitución que la llevarían casi tres angustiosos años a la cárcel. Conmovida por el sufrimiento de sus hijos y el suyo propio, transitó allí el primer espacio de racionalidad y relata que:??.cuando saliera de ahí, tenía que ser alguien para mis hijos, tenía que tratar de salir adelante y de reponer todo lo que había hecho, sé que no puedo reponer todo lo que he robado, ni devolverme a mí misma el respeto que había perdido en ese entonces, de andar prostituyéndome y andar haciendo cosas, pero sí se algo que he aprendido ahí adentro, es quererme, es querer a mi persona ,para poder comenzar a querer a mis hijos y querer a las personas que me rodeaban?.

Fuera de la cárcel y como un náufrago a la deriva, hospitalizada varias veces por las brutales golpizas que le propinaba un marido alcohólico, fue su hijo mayor quien le acercó la tabla salvadora:? me habló un día llorando y me dijo que estaba equivocada en la vida que llevaba, que si realmente los quería a ellos, era hora de que cambiara todo eso, ya que ellos habían sufrido conmigo lo de la cárcel e iban a volver a sufrir si me volvía a pasar algo.??A partir de ahí, modifiqué mi vida por completo: voy a valorar lo más grande que Dios me ha dado que son mis hijos???y comprendí que no podía seguir con mi marido porque no era posible cambiarlo??

Sola y con nueve hijos, Ana Mónica supo, después, cuán duro era trabajar en el servicio doméstico o cosechando en el campo por un miserable salario que a ella le sabía a gloria, pues era un dinero ganado dignamente.

Por disposición de un ex intendente, a quien Ana Mónica recuerda con gratitud, se desempeña actualmente en el Programa Municipal de Asistencia, plan subsidiado con contraprestación de servicios, en el que se desenvuelven más de doscientas personas, en su mayoría mujeres.

Después del infierno y de las lágrimas, aquella niña de la calle es hoy una mujer segura y solidaria: con sus escasos recursos no sólo da de comer junto a sus nueve hijos, a jóvenes con problemas familiares o de la calle, sino que, además, es una luchadora por los derechos de los trabajadores y especialmente, por los derechos de la mujer.

Ana Mónica Vega afirma que recuperó la autoestima y la dignidad a través del trabajo. A quienes conducen los destinos del país y de la provincia les pide trabajo porque el trabajo?devuelve el derecho a ser persona?.A punto de ser despedida, junto a sus compañeros/as por el actual intendente, se integró al sindicato que nuclea a los trabajadores/as del municipio que a la vez forman parte de un partido clasista y combativo. Rescata, entre otros, la labor de Martín Caliva y Myriam González de quienes aprendió la lucha por los derechos como persona y como mujer.

Aspira a que sus hijos no tengan que pasar por lo que ella pasó y expresa el anhelo de los millones que son ignorados por el sistema: derecho a que sus hijos y todos los niños del país, puedan estudiar, a ser dignos de la vida.

Desde el año 2005 se constituyó en miembro de la ONG?Madres Solidarias?desde donde trabaja para dar asistencia y contención a los niños de la calle, especialmente a los niños que son alojados, prácticamente en calidad de detenidos, en la Comisaría del Menor de Salta. Comisaría que a lo largo de los años acumuló gran cantidad de denuncias, por vejaciones y maltrato a los menores, cometidos por su dotación de policías.

Su dolorosa experiencia personal le indica que cuando hay niños de la calle, hay serios conflictos familiares: desocupación, ausencia o abandono de la madre, del padre o de ambos, alcoholismo, o prostitución. Por lo tanto, cree que hay que trabajar con los adultos del entorno familiar, también.(2).

Persuadida de que esta sociedad no es justa con las mujeres pobres, solas y con hijos, expresa con convicción 😕 que nos devuelvan a las mujeres el derecho de saber que nosotras también podemos, de que nosotras somos seres humanos y podemos y debemos salir adelante?

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(1) ?Ciudad cabecera del departamento homónimo situada hacia el Este de la ciudad de Salta.. Allí se produce energía eléctrica .ganadería, caña de azúcar, frutihorticultura. Según el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001, realizado por la Dirección de Estadísticas de la Provincia allí viven 29. 125 habitantes.?Sitio de Internet de la cámara de diputados de Salta, camdipsalta.gov.ar

Según Datos del INDEC dados a conocer en 2005, Güemes es una de las localidades salteñas con mayor índice de desempleo: aproximadamente el 80 % La nota es mía.

(2) Ana Mónica Vega afirma que su trabajo en la Municipalidad le permitió detectar que gran cantidad de niños pernoctan diariamente en la Estación Terminal de Ómnibus de General Güemes. Conmovida por ésta y otras situaciones, promediando el año 2005 presentó sendos proyectos, ante la Municipalidad de General Güemes y la Secretaría de Desarrollo y Promoción Comunitaria de Salta, a fin de formalizar un Hogar para Niños de la Calle, en su ciudad natal Hasta comienzos de 2006 no obtuvo respuesta de ninguno de los citados Organismos.