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Alta precariedad laboral de las personas que viven con VIH/SIDA

Un estudio de la Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH/Sida indica que casi el 40% de las personas encuestadas que viven con VIH no cubren la canasta básica total con sus ingresos. La mayoría tiene un empleo precario o vive de los subsidios, pensiones o jubilaciones que les brinda el Estado. Sólo el 14% tiene un empleo formal y el 37% dejó de buscar empleo cuando recibió el diagnóstico VIH positivo.

La Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH/Sida realizó un diagnóstico sobre la situación laboral de las personas viviendo con VIH de la provincia de Buenos Aires, con énfasis en las situaciones de estigma y discriminación. Uno de los principales resultados indica que existe una alta precariedad laboral ya que la amplia mayoría no llega a cubrir la canasta básica total de 1186 pesos (INDEC). Cabe aclarar que el relevamiento estuvo orientado a los sectores medios-bajos y bajos que son los principales destinatarios de las actividades de la Red Bonaerense de Personas Viviendo con VIH/SIDA (RBPVVS).

La principal herramienta de la investigación fue una encuesta que fue aplicada desde noviembre del 2010 a febrero del 2011a 158 personas viviendo con VIH que residen en la Provincia de Buenos Aires, mayores de 18 años de los cuales 88 fueron varones (55,7%), 66 mujeres (41,8%) y 4 (2,5%) transgéneros.

Los resultados finales del estudio ?Aproximación a la situación laboral de las personas viviendo con VIH? serán presentados el 14 de diciembre a las 10hs en las oficinas de la OIT (Córdoba 950, Ciudad de Buenos Aires). ?La necesidad de hacer este estudio surgió en el VII Encuentro de la Red Bonaerense de Personas viviendo con VIH de los mismos compañeros que tienen entre su principales preocupaciones la situación laboral?, explicó Marcela Alsina representante de la RBPPVS.

Según el estudio, que contó con el apoyo de ONUSIDA y OPS, el 35,4% (56 personas) deben sus principales ingresos a trabajo no registrado; 35,4% a jubilación o pensión; sólo 14% de los encuestadas trabaja en condiciones legales; 5% realizan trabajos esporádicos (changas) y 3,8% cuentan con un subsidio de desempleo como su principal fuente de ingreso; el resto (6,4%) se divide en otras fuentes de ingreso (becas, vale de alimentos y ayuda de la familia).

El 58,2% de las personas encuestadas trabajan, pero de este total el 50% lo hace por cuenta propia, el 35,4% tiene un trabajo informal (sin aportes sociales) y sólo el 14,6% de los cuenta con un trabajo formal. Alsina analizó que ?esto evidencia una participación precaria en el mercado de trabajo, ya que estas personas pueden acceder a un empleo pero sin contar con los beneficios sociales básicos como son la cobertura de salud, la seguridad social y los aportes al sistema provisional?.

Asimismo el 40,5% de los encuestados no trabaja en forma remunerada al momento de la encuesta. Al indagar sobre los motivos, el 15,4% menciona la falta de capacitación, el 6,3% la discriminación por su condición de vivir con VIH, 5,7% la dificultad de compatibilizar el horario laboral con los horarios de atención de los servicios de salud para el tratamiento de la enfermedad, y el resto señala diversos factores como son la falta de oportunidades, las dificultades para conocer la oferta de trabajo, entre otros.

La investigación se centró también en los procesos de autodiscriminación y por ese motivo se indagó sobre la búsqueda laboral luego del diagnóstico de infección por VIH -que en promedio es a los 19 años-. Del total de las persona con VIH encuestadas, el 36,7% dejó de buscar empleo por un período de tiempo luego de conocer su diagnóstico de infección por VIH.

Por último, el 62% de las personas encuestadas considera que de conocer su empleador el diagnóstico perdería su empleo, mientras que el 57% considera que sufriría situaciones de discriminación de conocer el diagnóstico sus compañeros de trabajo.

?Es necesario seguir profundizando estas investigaciones porque esta es sólo una aproximación, pero también es importante resaltar que hay que avanzar en la creación de una política de empleo para las personas con VIH que reemplace a los actuales planes sociales, jubilaciones, pensiones y otro tipo de subsidios?, concluyó Alsina.

IMAGEN: blog.ciencias-medicas.com