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Tucumán

Agoniza una joven de 23 años que habría sido quemada por su pareja

“A mi hija su pareja le prendió fuego y la dejó abandonada. Nunca la ayudó”, asegura Celia Zulema Abregú, madre de Cinthia Aguirre, joven de 23 años que agoniza en el Centro de Salud, cuya pareja está detenida. Joana Carolina Pérez era el nombre de la chica que fue encontrada muerta hace una semana. Su novio, de 27 años, fue aprehendido.violencia tucuman

“La dejó abandonada en la vereda. Los vecinos fueron los que la asistieron; le pusieron un toallón húmedo sobre las heridas porque él no hizo absolutamente nada para auxiliarla”, explicóCelia Zulema Abregú. Ella, junto a su familia, desde el sábado no para de llorar y rezar en la sala de espera del Centro de Salud. Ese día, su hija Cinthia Aguirre,de 23 años, fue internada con el 75% del cuerpo quemado, consecuencia del supuesto ataque que fue consumado por su pareja de 59 años. “Estamos esperando un milagro, ya que los médicos nos avisaron que sólo tiene un 5% de posibilidades de sobrevivir. Las heridas fueron muy graves y le afectaron la mayoría de sus órganos”, dijo mientras un río de lágrimas recorría su rostro.

El hecho no está claro. Lo único que se sabe es que el sábado, pasadas las 21, la joven salió corriendo en llamas, a los gritos, de su vivienda ubicada en Diego de Rojas y pasaje Lima, barrio Juan Luis Nougués. Luego de recibir las primeras atenciones, un vecino la trasladó hasta el hospital Padilla y de allí fue derivada al nosocomio donde actualmente está internada.

Por orden de la Justicia, Rubén “El Colo” Farías, pareja de la joven, fue aprehendido y llevado a declarar ante la fiscala Adriana Gianonni, que está de turno, pero el caso debe ser investigado por el fiscal Arnoldo Suasnábar, por el día en el que ocurrió el hecho.

En el interrogatorio, el sospechoso dijo que en realidad la mujer intentó quitarse la vida y contó que tenía antecedentes de haberse querido suicidar. La familia desmintió esta versión y confirmó que tiene una hija de siete años de otra pareja. Siempre según fuentes judiciales, el acusado contó que Aguirre roció su cuerpo con alcohol y luego se prendió fuego. La fiscala, al encontrar varias contradicciones en su relato, no le creyó del todo y pidió que se dicte su detención hasta que se avance con la investigación, planteo que finalmente fue aceptado.

La Justicia aún no pudo interrogar a la joven por su grave estado de salud, por lo que no se conocen detalles de lo que ocurrió en el cuarto matrimonial. Hoy se presentará un médico forense para determinar si está en condiciones de declarar. También podría ser citado el personal médico que la atendió para ver si la víctima pudo decir algo cuando la trasladaban.

“Enviarlo a un calabozo era lo mínimo que podía hacer la Justicia. La familia no tiene dudas de que él está involucrado. Desde ese día tuvo muchos gestos sospechosos”, relató la madre de la víctima. “Nos enteramos de lo que le había pasado por los vecinos. Él se borró, no sólo no vino nunca por el hospital para ver cómo estaba su pareja, sino que los vecinos nos comentaron que él no hizo nada por ayudarla esa noche”, insistió la mujer.

Discusión

La pareja convivía desde hace tres años. Abregú confió que ambos eran extremadamente celosos. “Siempre peleaban porque uno u otro había mirado a alguien, pero jamás pasó de eso. Que yo sepa, mi hija nunca lo denunció por violencia de género”, comentó.

La mujer le dijo a LA GACETA que Farías es un hombre conocido y temido al mismo tiempo. “En un tiempo lo acusaron de estar vinculado al negocio de las drogas, pero nunca supe si era verdad o no. Sí puedo decir que prestaba dinero y tenía fama de pesado. Por eso muchos le tienen miedo. Yo no tengo problemas en afrontarlo, pero sí temo que con su dinero intente sobornar a todo el mundo para no tener problemas con la Justicia”, indicó Abregú.

La madre de la chica dijo que los peritos de la Policía recién fueron a la vivienda del lugar cuando el sospechoso ya había limpiado toda la casa. “Mandó a su gente al hospital para presionarnos. No nos dijo nada, pero hicieron sentir su presión. Hasta nos mandaron por terceros mensajes diciéndonos que él está muy bien, que recibe llamados a su celular en el calabozo. Ahí uno se da cuenta de lo poderosa que es esta gente”, agregó.

Temor

Los vecinos también tienen miedo. En la cuadra donde se produjo el hecho, muy pocos quisieron hablar. Y los que rompieron el silencio lo hicieron con el pedido expreso que se mantuviera en reserva su apellido. “El sábado hubo una fuerte discusión. Después escuchamos unos gritos en la vereda y recién allí salimos a ver qué estaba pasando. Descubrimos que ella estaba toda quemada y la llevaron al hospital”, dijo Flavia.

“De él se hablaron muchas cosas en los últimos tiempos. Él dice que es vendedor ambulante, pero tiene una camioneta cuatro por cuatro y una moto de alta gama. Algo está fallando en esa ecuación”, indicó Martín, que reconoció haberlos visto juntos dos o tres veces.

Oscar, otro vecino, confió que era una pareja normal y que nunca habían llamado la atención por sus peleas. “En el barrio ahora pueden decir muchas cosas, pero salvo por ese grave incidente, esa gente siempre se mostró correcta. Hay que esperar que actúe la Justicia y recién salir a hablar”, explicó.

“No fui a Tribunales porque ella me necesita mucho más. Pero no tenga dudas de que voy a recorrer sus pasillos hasta que se haga Justicia por mi hija. Ojalá pueda salvarse”, concluyó Abregú, que adelantó que a su hija la operaron ayer para tratar de salvarle el brazo derecho.

 

Imagen : corriente roja.net