Estados Unidos

Aburrida del acoso callejero, mujer inició una cruzada para recuperar el espacio público

Para su Proyecto ” Hey Baby”, Caroline Tompkins fotografía a cada uno de los hombres que le dicen cosas subidas de tono en las calles.acoso callejero 1

Hay piropos que sacan sonrisas y otros que definitivamente son de mal gusto. ¿Qué hacen las mujeres en esos casos? La mayoría de las veces siguen con su camino, aparentando que no escucharon, aunque la rabia las invada por dentro. Pero Caroline Tompkins se aburrió de eso luego de sentirse literalmente acosada por los hombres al transitar por las calles de Nueva York.

“Cuando me cambié de Ohio a Nueva York, me sentía increíblemente insegura caminando a la escuela o al trabajo. Tenía la sensación de que era parte de una obra en la que yo no había pedido actuar”, relató la joven de 22 años al sitio America Al Jazeera.

Y Caroline tenía razones suficientes para sentirse así ya que, según explicó, había sufrido agarrones e incluso grupos de hombres la habían rodeado cuando caminaba de noche de regreso a su casa. “Me decían cualquier cosa, desde ‘hola nena’ hasta dónde iban a poner sus genitales o qué tipo de hijos íbamos a tener juntos”, contó.

Por esto, la joven decidió iniciar una cruzada con el objetivo de recuperar el espacio público y poner fin al acoso callejero. “Sentí la necesidad de luchar, aunque sea por mi propio bien, para sentir que estaba haciendo algo al respecto”, argumentó.

De esta manera, Caroline comenzó con un proyecto fotográfico denominado “Hey Baby”, que básicamente consiste en fotografiar a sus acosadores y luego subir los retratos a internet. La joven continúa transitando por las calles de Nueva York, pero ahora cuando un hombre le dice algo, ella se detiene, mete su mano a la cartera, saca una cámara fotográfica y le dice “te voy a tomar una fotografía”, para luego seguir su camino.

“Es importante para mí ejercer el poder en la situación (…) Para mí, eso significa tomar la fotografía en lugar de preguntar”, explicó a “The Huffington Post”. Por esta razón -agregó-, cuando los sujetos protestan, ella simplemente mantiene su posición.

“Ellos tienen el poder de irse, cubrir sus rostros o incluso posar, pero es importante que sepan que su acción tiene una consecuencia. Si me preguntan por qué lo hago, generalmente les respondo algo como ‘tú me dijiste algo, ¿por qué yo no puedo tomarte una foto?’ o ‘tu comentario me hizo sentir incómoda’. Es importante para mí que sepan que sus comentarios me hacen sentir mal”, sostuvo.

¿Y qué le responden ellos? La joven contó al sitiomic.com que cuando los encara, los acosadores les dicen que su comportamiento no fue tan malo. “El 100% de las veces en que intento confrontarlos simplemente me dicen ‘bueno, no te violé, sólo te estaba dando un cumplido'”, sostuvo.

Así, su esperanza es que “Hey Baby” ayude a que los hombres lo piensen dos veces antes de decirles algo a las mujeres en la calle. Asimismo, espera derribar la idea fuertemente arraigada en el sexo femenino, de que los piropos -incluso los más subidos de tono- son cumplidos que las mujeres en realidad disfrutan.

“Siempre me ha preocupado la gente que dice que sólo es un cumplido (…) Cuando muestro este trabajo o hago oír mi opinión en relación al acoso callejero, a veces he escuchado a otras mujeres decir ‘es porque tienes el cabello rubio o porque te vistes bien, es un cumplido y debes aceptarlo’; o ‘me gustaría que los hombres me piropearan'”, señaló Caroline a Al Jazeera.

Por esto, a su juicio, el fin del acoso callejero pasa por la solidaridad de género. “Espero que lo que estoy haciendo inspire a otras mujeres en Brooklyn o en los Estados Unidos o alrededor del mundo que a través del arte, el activismo o internet hay una forma de ir en contra de él”, concluyó.

Imagen : emol