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Abrirá sus puertas el primero de los 19 refugios para víctimas de trata en la provincia de Buenos Aires

Los mismos son administrados por el Estado bonaerense junto a organizaciones sociales, espacios destinados a la asistencia y al acompañamiento de las personas con el objetivo de lograr que puedan reinsertarse socialmente.refugio

Ayer, el ministro de Justicia Ricardo Casal firmó un convenio con la asociación civil ‘Tiempo de Crecer’, junto al obispo de Avellaneda, Rubén Frassia, ya que la ONG depende de la iglesia católica, y el lunes “abre sus puertas este primer refugio” en el sur del conurbano, confirmó a Télam, la funcionaria Silvia La Ruffa.

Ella está a cargo de la Subsecretaria de Acceso a la Justicia, área de la cual dependerán estas casas para alojamiento de víctimas, que según la ley provincial 14.473, deben existir en cada departamento judicial en que está dividida la provincia.

Por eso, el lunes “también firmamos el segundo convenio, en este caso con la organización ‘Salud Activa’, para habilitar un refugio en Mercedes, y el año próximo lo haremos en Mar del Plata y San Martín, hasta llegar a cubrir los 19 departamentos judiciales, antes del junio del año próximo”, explicó la subsecretaria.

Los dos primeros refugios, en Avellaneda y Mercedes de los cuales por cuestiones de seguridad no se darán a conocer su ubicación, tendrán una capacidad “para alojar a 10 personas cada uno y estarán abiertos las 24 horas, los 365 días del año”.
En cada albergue “habrá operadores capacitados por el Centro de Protección a la Victima que depende de mi área, que será también el ente encargado de dar asistencia y protección a las personas alojadas”, señaló La Ruffa.

Las ONGs recibirán a las personas rescatadas y se encargarán de la administración del lugar, en tanto el Estado provincial “realizará un pago mensual a la organización y los honorarios del personal”, agregó.

Quienes decidan optar por el refugio recibirán,por parte del Centro de Protección a la Víctima “acompañamiento terapéutico, seguro laboral que otorga el Ministerio de Trabajo de Nación para sobrevivientes de trata y el ingreso al programa ‘Ellas Hacen’

“El refugio es la última opción” aclaró la subsecretaria porque “lo ideal es que las víctimas puedan retornar a sus entornos personales propios, salvo que no los tengan o esté en peligro su seguridad”.

Añadió que el reglamento para estas casas “indica que las personas no podrán estar más de tres meses, con la posibilidad de extender su estadía tres meses más mientras reciben contención y se las empodera para que tengan la autonomía que perdieron mientras estuvieron en situación de trata”.

Además, el protocolo para los refugios “establece que no podrán estar alojadas mujeres sobrevivientes de trata con fines de explotación sexual junto a otras víctimas y mucho menos con hombres, pero sí tendrán la posibilidad, dado el caso, de ser alojadas con sus hijos o hijas”.

Algo esencial es que el ingreso al refugio “es voluntario”, resaltó La Ruffa.

Quienes decidan optar por el refugio recibirán,por parte del Centro de Protección a la Víctima “acompañamiento terapéutico, seguro laboral que otorga el Ministerio de Trabajo de Nación para sobrevivientes de trata y el ingreso al programa ‘Ellas Hacen’ de Desarrollo Social para ir generando otra opción de vida”, reseñó la titular de Acceso a la Justicia.

En ese sentido, para ampliar las posibilidades de quienes atraviesan situaciones de esclavitud sexual o laboral, en junio último, el gobierno bonaerense envió a la Legislatura un proyecto para que empleadores que contraten a quienes hayan sido víctimas de trata, puedan imputar el 50 por ciento de las remuneraciones que perciban esas personas como pago a cuenta del impuesto a los Ingresos Brutos.

En tanto, en lo que va de este año, en la provincia “realizamos 244 intervenciones”, detalló a Télam Viviana Caminos, titular del Programa de Rescate y Acompañamiento a Víctimas de Trata bonaerense.

A partir del lunes comienza el proceso para que esas personas rescatadas, si lo deciden, puedan ser asistidas en refugios y recomenzar sus vidas, luego de pasar por situaciones de explotación sexual o laboral.

 

Imagen : diadia.com.ar