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Presupuesto para salud, abajo la privatización

Aborto legal, seguro y gratuito ya!!

Este 28 de mayo es el ?Día de Acción por la Salud de las Mujeres? en todo el mundo. En la Argentina, la mayoría de las mujeres padecemos la falta de atención sanitaria, provocada por el desfinanciamiento del sistema público de salud y su privatización.

Los indicadores de muerte materna están por detrás de la mayoría de los países latinoamericanos. Según las cifras mentirosas del Ministerio de Salud de la Nación, en Argentina mueren anualmente 308 mujeres por complicaciones en el parto, 5.964 bebés en los primeros 28 días de vida y 9.300 antes del año. Una embarazada cada 530 corre riesgo de morir en el parto (en Chile la relación es de 1 cada 3.200). Por cada mujer que pierde la vida en el momento de dar a luz, 20 quedan con lesiones: 6.000 al año.

Otro 25% muere por complicaciones de un aborto clandestino mal hecho, el doble del promedio de América Latina (12%). Una cada cuatro llega al parto sin controles médicos suficientes o sin ninguno (8%). Otras mueren ?porque hay mujeres que no están incluidas en el sistema de salud y porque hay hospitales que no están preparados?, afirmó Elsa Andina, directora de la Maternidad Sardá. El 30% de las embarazadas está anémica.

Según el Ministerio, ?el 60% de los embarazos no es buscado? y del total de madres, 15,5% son adolescentes. En general, las mujeres se van del hospital sin ningún método anticonceptivo.

En nuestro país se producen entre 500 mil y 800 mil abortos por año. La clandestinidad encubre un enorme negocio para clínicas privadas y médicos que atienden a las clases medias y altas. Pero las mujeres pobres pagan con su vida o con graves secuelas decidir un aborto clandestino.

La Iglesia y la Justicia se esmeran en presentar al aborto como un asesinato. Las mujeres abortamos porque no hay educación sexual, porque no tenemos acceso sistemático a anticonceptivos gratuitos, porque tuvimos un descuido y todavía no queremos ser madres. Abortamos también porque nuestros patrones no nos contratan si tenemos hijos o porque perdemos el laburo si quedamos embarazadas. Porque no podemos alimentar más niños. También porque nos violan.

Es decir, el Estado prohíbe por diferentes métodos, el derecho a decidir a no ser madres y a serlo. No garantiza la salud de la mujer. En las últimas décadas, los gobiernos han permitido el avance de agentes de la Iglesia en las direcciones hospitalarias, lo que ha derivado en una persecución permanente sobre las mujeres que llegan con abortos mal realizados y el bloqueo de los abortos no punibles. La Justicia y el poder político acatan los dictados del clero, aunque su obediencia se mide en vidas de mujeres. El kirchenrismo ha retirado del Congreso, a pedido de la iglesia, los proyectos que avanzaban en la despenalización del aborto, y el resto de las fuerzas no han pasado de firmar apoyos, pero los proyectos reeferidos a la legalización de la práctica no se han movido.

Desde que los Kirchner gobiernan, el Ministerio de Salud pasó por tres manos: el demagogo Gines González García ?bajo su gestión creció un 19% la mortandad materna–, Graciela Ocaña, que bloqueó la entrega de anticonceptivos en el sistema público y dijo que el aborto era un problema ?de política criminal?, y Juan Manzur, el ministro del dengue y la gripe A. Sobre la salud de las mujeres, la Iglesia y los gobiernos no tienen divergencias: ni educación sexual, ni prevención, ni anticoncepción, ni aborto legal, ni presupuesto sanitario.

Las mujeres mueren también por falta de prevención. El cáncer de cuello de útero es la segunda causa de cáncer en mujeres a nivel mundial, el 80% de los casos se producen en los países pobres y es la primera causa de muerte por cáncer, según la OMS. El HPV, virus que causa el cáncer uterino, es una enfermedad de trasmisión sexual. Aunque el uso regular de preservativos evitaría el contagio, la Iglesia milita contra el uso del ?forro?, promoviendo el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual. También el embarazo no deseado y el cáncer de útero.

Las estadísticas del cáncer de mama son otra muestra de la catástrofe sanitaria. En los países oprimidos, 1 de cada 3 mujeres nunca se hizo una mamografía, que es la manera más eficaz de detección temprana y permite un 95% de cura. El Plan Médico Obligatorio de la Argentina solo exige ese estudio a partir de los 50 años, aunque el cáncer de mama se presenta en menores de 30.

Frente al colapso sanitario, el Plenario de Trabajadoras afirma que de nuestra organización independiente de todas las variantes patronales depende la defensa de nuestra vida.

Presupuesto parala salud pública, abajo la privatización.

Incorporación de personal médico y no médico. Pase a planta de los contratados.

Atención permanente de todas las especialidades, obligatoriedad de los estudios que previenen el cáncer.

Reparto de anticonceptivos gratuitos, aborto legal en todos los hospitales públicos y en todo el sistema de salud.

Separación de la iglesia del Estado, fuera el clero de la salud pública.

28/5 a las 11 concentración en el Congreso por el derecho al acceso a la salud y por el Aborto legal, seguro y gratuito.